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¿Qué buscan las empresas en un empleado?

Los trabajadores autónomos y capaces de laborar bajo presión son el perfil ideal para cada compañía; conoce las características y habilidades más apreciadas actualmente entre los reclutadores.

Empleados autónomos, capaces de trabajar bajo presión y de generar resultados positivos en situaciones adversas son los candidatos que las empresas actualmente buscan para enfrentar la reactivación económica, de acuerdo con especialistas.

La crisis del mercado financiero y laboral, que en 2009 dejó a 2.5 millones de desempleados en México según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), contribuyó a la redefinición de de los perfiles, por lo que si quieres conseguir un empleo o conservar el que ya tienes hay características que debes reforzar.

Los trabajadores actuales tendrán un promedio de siete empleos en diferentes empresas a lo largo de su vida, lo que da una idea de la movilidad laboral existente y la necesidad de afianzar su posición en la compañía donde se desempeñan, de acuerdo con Manpower.

Las claves para que un ejecutivo tenga una carrera exitosa

Un buen uso del tiempo, conocer el lugar en el que se trabaja, las demandas de la organización y manejar la propia carrera como se administra una empresa, son puntos fundamentales para desarrollarse profesionalmente.

Tener una carrera exitosa y destacada es la meta de todo ejecutivo, sin embargo sólo algunos logran llegar a la cúspide de su profesión. Es que son varios los factores que debe manejar un profesional a la hora de relacionarse con su empresa y sus pares para salir airoso del desafío. Temas como el control del tiempo, el manejo de la propia carrera y la relación con sus pares son ejes fundamentales para alcanzar la bandera de la victoria.

Para explicar las razones que hacen a un ejecutivo más exitoso que otro, el docente de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile y gerente general de Pleasant Work Chile, Eduardo Zamora, usa una metáfora: “el Hipódromo está lleno de buenos jinetes, sin embargo los que llegan a la meta son los que han sabido escoger bien su caballo”.

Es que un profesional que aspira a lograr las más altas metas debe conocer sus fortalezas, su trabajo, la industria en que se desempeña y las demandas de sus propios jefes.

Zamora sentencia que “un buen ejecutivo es aquel que es capaz de administrar su carrera profesional de la misma forma en que administra la empresa para la que trabaja”.

Repetirá Apple su historia de éxito?


En 1997, o hace unos tres siglos en años tecnológicos, compré un tablet electrónico de A.T. Cross, la empresa de bolígrafos. Desarrollada en conjunto con IBM, el CrossPad fue presentado como algo revolucionario y que crearía una nueva categoría de producto: cuadernos portátiles digitales. Tomo grandes cantidades de notas, así que la idea de convertir mis garabateos en archivos digitales era demasiado seductora como para ignorarla. Sin embargo, en menos de un mes, el CrossPad compartía el espacio en las estanterías de las tiendas con todos los demás productos que rompían paradigmas que habían prometido, y no habían logrado, cambiar mi vida.

La verdad es que no soy tanto un usuario adelantado sino más bien un blanco fácil, y sucumbo ante los sueños utópicos de la mística tecnológica, sin importar cuán teñidas de un interés comercial puedan estar sus visiones. ¿Quién era yo para discutirle a "Ozzie" Osborne, director de la división de Sistemas de Negocios de Bolígrafos y Discurso de IBM, cuando declaró que el CrossPad "redefiniría la forma en que los usuarios perciben la lapicera y el papel"? (i) ¿Y por qué, hoy, debería cuestionar la afirmación de Steve Jobs de que el iPad de Apple, que será enviado a las tiendas muy pronto, inaugurará un enorme mercado nuevo para los aparatos personales de medios? Como el hijo ilegítimo de un Kindle y un iPhone, el iPad sin dudas es encantador, pero sólo el tiempo dirá si los consumidores llegan a considerarlo como algo esencial que llena un hueco entre un teléfono celular y una computadora portátil.

Muchos en la blogosfera apuestan contra el iPad. Gran parte del escepticismo parece ser una reacción visceral a las recientes victorias de Apple. Aparentemente es más fácil tolerar la inmodestia desenfadada cuando una empresa es un segundón con problemas y no un gigante de la alta tecnología. Sin embargo, a pesar de los supuestos defectos del iPad (no tiene cámara, no tiene Java, no tiene Flash, no tiene lápiz óptico), habría que ser al menos un poquito estúpido para apostar contra Apple.

Durante la última década, el orgullo de la ciudad californiana de Cupertino produjo un desfile avasallante de logros:

Los siete pecados capitales de la alta dirección

Los expertos revelan los errores más comunes cometidos por los directores de las empresas, y entregan las claves y consejos para sustituir estas malas prácticas por un liderazgo exitoso.

Ocurre con frecuencia que cuando nos percatamos del mal funcionamiento o problemas en el desempeño de una organización, caemos en el error de considerar todos los factores menos el de suponer que los altos directivos tienen responsabilidad en ello.

En diversas ocasiones, muchos ejecutivos incurren en lo que el sociólogo estadounidense Philip Selznick denomina “shortsightness”: una miopía que les impide ver el fondo de las cosas, el largo plazo, el hecho de que con cada acto van formando el carácter de su organización. Es por eso que sus acciones, actitudes o decisiones deben ser previamente planificadas y estudiadas, pues eventualmente repercutirán en alguno de los distintos ámbitos de la empresa, y en la mayoría de los casos, cuando no se hacen las cosas bien, las consecuencias son derechamente negativas.

Para actuar de manera correcta y así alcanzar el éxito deseado, los expertos analizan y revelan cuáles son los errores más usuales de la alta dirección.Es que detectar las actitudes incorrectas y determinar cómo evitarlas, puede ser una herramienta muy valiosa de aprendizaje tanto para los altos directivos como para la compañía en su conjunto.

Conoce los 7 pecados capitales de la alta dirección:

Diferenciando gerentes de líderes


“En primer lugar, el liderazgo no es por sí; ni bueno ni deseable. Es un medio, y el fin al cual se dirija es la cuestión crucial” P. Drucker

Es importante distinguir entre “managment” (gestionar) y “liderazgo”. De una manera resumida, se define al liderazgo (o la capacidad de ser líder) como una cualidad del gerente (manager). Es decir, se puede ser directivo, pero no tener cualidades de líder y viceversa.

El “mánager” se fija más en el proceso de la concepción y adopción de decisiones que en el hecho final, es hábil en el control administrativo-financiero, evita aquellas soluciones que puedan ser conflictivas, es buen gestor: es un buen gerente.

El líder adopta un compromiso personal y actúa para el objetivo (la causa que justifica la existencia de toda organización), no acostumbra a ser muy hábil en administrar o gestionar, pero suele ser un gran motivador del equipo humano y siempre busca nuevas opciones para solucionar los problemas. Se podría adoptar la definición de que el liderazgo es la habilidad de hacer que los demás hagan lo que hay que hacer y, además les guste; por lo cual un líder sin seguidores no tiene razón de ser.

“Un líder ¿nace o se hace?”