El toque femenino: buscando talento sin distinguir entre géneros

Muchas empresas, algunos gobiernos y casi todos los países han perfilado a lo largo del siglo XX una nueva percepción de la mujer incluida en el mundo laboral y en las universidades. Poco a poco, muchas de ellas han aceptado su progresiva ascensión a los puestos más altos de la vida académica, política y profesional del momento, y han confiado en que pueden ser más eficientes que los hombres. En el siglo XXI, las mujeres continúan usando su talento peculiar, su "genio femenino y energía para transformar la sociedad y las empresas modernas", aseguró Nuria Chinchilla, profesora del IESE Business School, durante la II Conferencia Internacional Mujer, Empresa y Sociedad en el siglo XXI: Líderes del cambio, que tuvo lugar en la sede de la escuela de negocios, en Madrid.

Esta conferencia es un encuentro de líderes del mundo empresarial, académico y político, tanto español como de otros países, que pretende entablar un diálogo sobre los desafíos, logros y obstáculos que las mujeres profesionales directivas encuentran en los entornos laborales en los que se desenvuelven. En la reunión, diversas y distinguidas ejecutivas compartieron sus experiencias y puntos de vista para poder discutir cómo han diseñado su propia carrera y el éxito profesional. También, una a una, discutió los obstáculos que las mujeres encuentran en sus funciones directivas y las soluciones que, desde sus compañías, han lanzado.
Chinchilla sustentó que todas las mujeres tienen que hacer frente a difíciles obstáculos para alcanzar su ambición de vivir una vida digna en la cual se integren perfectamente su rol profesional y su papel de madre, esposa y ciudadana. Para poder conseguir una plena integración y armonía, deben dar paso a un nuevo concepto de éxito que comprende libertad y flexibilidad en las culturas corporativas y las estructuras sociales, acompañadas siempre por la ayuda de gobiernos. Las mujeres solicitan políticas globales que apoyen y promuevan la entera participación de las mujeres en la vida cívica, corporativa y familiar.

Juan José Toribio, profesor del IESE, fue el encargado de inaugurar el simposio, y comenzó su exposición afirmando que tanto empresarios como directivos deben maximizar su carácter humano y ético. "En el IESE nos esforzamos por incorporar a las mujeres en nuestro claustro docente. Afrontar cualquier discriminación hacia la mujer es uno de nuestros principales retos, ya que estamos totalmente en contra de que se derroche cualquier tipo de inteligencia del género femenino". Nuria Chinchilla, profesora del IESE, impulsó estas conferencias desde el año pasado. No duda en anunciar que el presente siglo es un momento decisivo para la mujer aunque, para conseguir el éxito, “debe ir acompañada del hombre”. Chinchilla aseguró en su presentación que la ambición femenina es mucho mayor que la masculina, “aunque para conseguir el éxito ambos son complementarios”. La profesora del IESE recordó las palabras de Álvaro d´Ors, catedrático de la Universidad de Navarra, quien frente a la tríada revolucionaria "libertad, igualdad y fraternidad" de la Ilustración ofreció una antagónica "responsabilidad, legitimidad y paternidad". Así,Chinchilla reflexionó las palabras de d´Ors y anunció que "no hay dos personas iguales. Entonces, ¿por qué no hablamos de diversidad en lugar de igualdad?”. Asimismo, subrayó que la fraternidad debería denominarse maternidad o paternidad, "o la persona encargada de cohexionar a los hermanos hacia un proyecto líder".

El verdadero talento no distingue entre géneros

Consolidar una cultura donde predominen los principios coherentes con el equilibrio entre la vida laboral y la familiar es el principal hito de Jaime Aguirre, director general de recursos humanos de Ferrovial, grupo de construcción española. “El talento no distingue entre géneros”, afirma este padre de cinco hijos, quien coincide con los anteriores ponentes en que los empleados de hoy son mucho más productivos cuando consiguen encajar su horario laboral en su vida familiar. En Ferrovial se estableció hace tres años un Código de Ética Profesional, un proyecto implantado en 2006 y en el que “evaluamos la productividad de los empleados”. Así, medidas como entrar antes a la oficina, realizar jornadas intensivas que se ajustan al curso escolar, permiso de lactancia o ayudas a empleados con discapacidad son ya posible.
La construcción es un sector de difícil acceso para las mujeres. Por lo menos, es lo que se creía hasta hace relativamente poco. Para Rafael Montes, director general de recursos humanos de Acciona, cuarto grupo de construcción español, la clave está en cambiar la mentalidad del hombre. “Cuando tienes responsabilidad, no ayudas, es tu obligación. El hombre tiene que ser consciente de que comparte con la mujer todas las labores de su casa, no le echa una mano”, afirma. Además, continúa su exposición argumentando que la falta de preparación crea una cultura que no favorece la integración del hombre ni de la mujer. Montes lanza un llamamiento a que cada uno se responsabilice para encontrar el sitio que le corresponda en la sociedad que vive. Así, se contribuiría al cambio de mentalidad del hombre en sus costumbres, para que “la mujer pueda desarrollar, con su talento, nuestra sociedad”, certifica. El valor de una compañía aumenta, según Macarena Cassinello, general manager de Nissan en Europa, cuando se asegura “una igualdad entre el número de empleados por género y el mercado al que nos enfrentamos”. Trabaja en Nissan, y, para muchos, el mundo de los coches es un sector manejado y dirigido casi en exclusiva a varones. La compañía fue redirigida por un europeo cuando todavía se tildaba de ser una empresa muy estática. “No podemos comprometer la calidad, pero sí las mujeres candidatas a cualquier acción de contratación basada en su capacidad”, sustenta Cassinello, quien asegura que desde su compañía han inyectado una política agresiva para mejorar la posición de las mujeres. Siguiendo su exposición, Cassinello aseguró que en Nissan ya han conseguido una mejora en las relaciones interpersonales. El poder de los sindicatos es más fuerte. En definitiva, “las mujeres tienen cierta actitud para mejorar permanentemente el entorno de trabajo”.

En busca del equilibrio personal

Conseguir una vida lograda no es sólo tener éxito en una faceta de tu vida sacrificando el resto. “Saber que tengo un equilibrio me permite continuar aportando valor, sintiéndome bien en todas las facetas de mi vida”, explica María del Mar Ares, socia de Ernst&Young en España, quien asegura que un verdadero éxito se traduce en adquirir una “vida con valor” en contraposición a los factores externos con los que normalmente se identifica el éxito. Además, continúa su exposición asegurando que estamos perdiendo un importante valor de nuestros profesionales en las posiciones de más experiencias debido a los problemas en conciliar la vida laboral y la personal y evalúa en 1,5 veces el coste de reemplazar un buen profesional. Ares augura que la retención de las mujeres con talento ahorrará grandes costes y aportará gran valor para las compañías. Da por hecho que, en el futuro, las mujeres serán la materia prima de mayor talento en las compañías, “donde la carencia de personal cualificado es un hecho”. Con la maternidad, en mujeres que rozan los 30 años aproximadamente, muchas reconsideran sus carreras y, aquellas que piensan que no pueden compatibilizar las responsabilidades y la carga de trabajo deciden cambiar. Ahora, según Ares, la nueva generación del siglo XXI ha creado una nueva mentalidad hacia el trabajo muy distinta a la que reinaba hace 10 o 20 años. “Cada vez priman más otros factores para atraer y retener a la gente en las empresas, aspectos como mayor calidad de vida tanto en hombres como en mujeres”, revela. La mayoría piensa que no hay discriminación para promocionar a las categorías superiores, pero que, sin embargo, es más bien una elección personal o un freno en la carrera por no poder contabilizar ambos roles. Sin embargo, las estadísticas demuestran que las mujeres que están en posiciones de dirección y socias, en su mayoría están casadas y tienen hijos. “En España, de diez socios nuevos promocionados este año, cuatro han sido mujeres y, tres de ellas, esperaban su segundo hijo”, ejemplifica.

Fuente: Universia Knowledge@Wharton
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