¿Son los planes de negocios una pérdida de tiempo?



En los últimos años, he oído decir que los planes de negocios eran irrelevantes, obsoletos y conspiraciones por parte de consultores y escuelas de negocios para aprovecharse de empresarios sin inexperiencia y con más dólares que tacto.

Después de todo, ¿quién necesita escribir una monografía de 50 páginas o crear un complejo modelo financiero en Excel cuando una empresa nueva como Twitter puede lanzar un sitio web, recibir una valoración de miles de millones de dólares de inversionistas de capital de riesgo y determinar cómo va a generar dinero recién después de ser financiado? De hecho, una encuesta de 2007 llevada a cabo por Babson College a 116 empresas creadas por sus ex alumnos entre 1985 y 2003 no encontró ninguna diferencia estadística entre el éxito logrado por compañías que empezaron con un plan de negocios formal y los que avanzaron sin uno. Los investigadores de Babson concluyeron que las únicas empresas que realmente necesitan un plan de negocios son las que buscan "recaudar capital inicial externo de fuentes institucionales o ángeles de negocios".

Como empresario y ahora consultor para empresas nuevas y compañías en sus primeras etapas, no puedo negar que los detractores de los planes de negocios tienen un argumento válido. Si inaugura una empresa de servicios desde su casa que no requiere empleados, gastos generales, inventario o un desembolso mínimo de capital, entonces probablemente no tenga que desperdiciar su tiempo o dinero en un plan de negocios formal. Sin embargo, si funda una tienda minorista, un restaurante, una marca de ropa, un negocio inmobiliario o una empresa de comercio en línea, eso requiere de personas y capital para crecer, entonces necesitaría un plan de negocios, incluso si los únicos inversionistas fueran Mamá y Papá.

He aquí cinco ideas falsas que los empresarios suelen tener sobre los planes de negocios y el proceso de planificación:

1. Los planes de negocios no son necesarios a menos que planee recaudar capital de bancos e inversionistas de capital de riesgo.

Aun si nunca recibe un centavo de "dinero de otras personas", debe asegurarse de que no tirará sus preciados ahorros a la basura. Un buen plan de negocios puede ayudarle a determinar cuánto capital necesita para lanzar su empresa y cuánto de ingresos, ganancias y flujo de caja espera que genere en el futuro.

2. Los inversionistas no toman los planes de negocios muy seriamente. Saben que las cifras no sirven.

Aunque un cofundador de PayPal o un ex ejecutivo de Google pueda recaudar dinero con un par de garabatos en una servilleta, un empresario novato necesita convencer a los inversionistas de que su empresa le ganará a la competencia y producirá retornos por encima de los del mercado. Si no tiene un historial, tendrá que narrar su relato en un lenguaje que los inversionistas puedan entender: el lenguaje del dinero.

3. Ya nadie lee los planes de negocios. Todo lo que necesita es un conjunto de presentaciones de PowerPoint.

Aunque nadie quiere leer un aburrido plan de negocios de 50 páginas para descubrir que el acuerdo no es para ellos, un inversionista que considera seriamente poner dinero en su empresa querrá ver si uno ha hecho la tarea. Esto significa investigar el mercado, la competencia, los costos de fabricación y los potenciales canales de distribución, y establecer una estrategia viable que pueda llevar a su empresa a la rentabilidad en sus primeros años de operación. Las presentaciones elegantes pero con poco sustento rara vez son financiadas.

4. Nadie tiene una bola de cristal que puede predecir el futuro de su negocio. Es mejor resolver las cosas a medida que ocurren.

Si bien esta estrategia parece que les ha salido bien a Twitter y a un puñado de negocios en Internet, esto no suele ser así en el caso de restaurantes, comercios, casas de moda y otras compañías que operan en el mundo real de nóminas, inventario y equipos. Los empresarios novatos que no recaudan el capital de trabajo suficiente para llevarlos a la rentabilidad pueden ver cómo su negocio se hunde en el momento en que sus ventas empiezan a repuntar.

5. Los planes de negocios no son necesarios para una compañía que ya está creada y funcionando. Son una distracción para administrar su negocio.

Desgraciadamente, es verdad que la mayoría de los propietarios de pequeños negocios están demasiado ocupados apagando fuegos a diario como para planificar para el futuro. Pero quienes no planifican suelen toparse con un obstáculo cuando los recursos aportados por su fundador se hacen insuficientes y el negocio requiere capital y personal adicional para llevarlo al siguiente nivel. El mejor momento para planificar es cuando su compañía tiene dinero en su cuenta bancaria, no cuando sus recursos están restringidos y le falta dinero.

Con esto no quiero insinuar que, sólo porque su compañía necesita un plan de negocios, tiene que contratar obligatoriamente un consultor o un graduado en negocios que le cobran altas tarifas por escribírselo. Lo que le estoy aconsejando es que se tome el tiempo necesario para diseñar su estrategia en palabras y cifras para que pueda determinar por usted mismo a dónde quiere que llegue su empresa y cómo va a llegar hasta allí. Entonces, estará contento de haberlo hecho.

Fuente: WSJ Americas
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