Claves para elegir estudios de formación profesional

La formación profesional es un proceso continuo y las exigencias del mercado hacen que las personas deban mantenerse actualizadas en sus áreas de actividad para seguir avanzando.

Para cultivar el conocimiento y las competencias personales, muchos ejecutivos recurren a postgrados, maestrías o doctorados, los cuales generalmente son onerosos, pero con frecuencia las empresas en las que se desempeñan cubren gran parte de esos costos y también existen créditos bancarios especialmente diseñados para ese fin.

Seleccionar el tema objeto de estudio no siempre es fácil y requiere análisis previos. Según expertos en la materia, lo primero es tratar de discriminar qué temas son relevantes y cuáles no, en función de los intereses de cada profesional, de la empresa en la que labora y de los planes de carrera dentro o fuera de la misma.

La meta de la formación es mejorar el desempeño, las competencias y la actitud ante los desafíos profesionales, aunque también se necesita mantener la visión en aspectos filosóficos que ayuden a la persona a proyectarse sin desviarse de sus áreas de interés profesional.

Muchas veces la empresa empuja a alguno de sus gerentes a hacer cursos en áreas en las que la organización necesita refuerzo, sin que este tenga una motivación real. En esos casos, al ejecutivo le conviene explicar cuál es su preferencia vocacional y no aceptar hacer estudios que, a la larga, serán una pérdida de tiempo para todos. Es difícil que una persona mantenga actividades que no se correspondan con sus inclinaciones.


La capacitación permanente es útil siempre que esté alineada con las necesidades profundas de quien decide invertir su dinero en esta alternativa. También todo dependerá de la profesión y del interés de seguir creciendo laboralmente.

Los expertos recomiendan elegir cuidadosamente el programa de postgrado a cursar, tomando en consideración los siguientes aspectos: nivel de reconocimiento de la institución en el mercado, unidades temáticas del curso, calidad del profesorado, tiempo que demandará y trabajos a presentar.

Generalmente, los expertos aconsejan no realizar el postgrado en la misma universidad donde se estudió la carrera. Es preferible cambiar el entorno y nutrirse de ópticas diferentes, en vez de volver al mismo ambiente con contenidos o profesores ya conocidos.

Otra sugerencia es no insistir en el mismo tipo de contenidos, sino buscar complementariedad. Por ejemplo, si se estudió Ingeniería Comercial, no es conveniente realizar estudios de MBA, ya que estos abordan muchos temas comerciales y sería, en parte, redundante. Para un ingeniero de sistemas que aspira a cargos gerenciales, el MBA sí sería más interesante.

Es cierto que en algunos casos la prioridad es profundizar los conocimientos de pregrado con alguna especialización, pero en otros casos, conviene complementarlos con otro tipo de contenidos.

Otra variable valorada por los seleccionadores de personal, a la hora de contratar, son los estudios en el exterior, dado que aportan no solo formación en temas específicos, sino que alimentan visiones cosmopolitas que enriquecen la vida laboral.
Cuanto más prestigiosa es una universidad, más difícil de acceder, pero si se logra, también se obtiene mejor networking y oportunidades laborales mucho más atractivas.

Existen becas que facilitan el pago de las matrículas universitarias, que de por sí son caras, y también organismos que las proveen. La información oportuna es fundamental para saber moverse en ese terreno.
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