Como afrontar las metidas de pata laborales


Merry Miller, una neoyorquina de 39 años, era una arpista profesional y una exitosa ejecutiva a cargo del programa de educación para adultos en la empresa Learning Annex.

El mismo año que fue nombrada una de las 40 ejecutivas menores de 40 años con más éxito en Nueva York, Miller fue llamada por ABC News para hacer una prueba como presentadora. Su primer segmento con la actriz Holly Hunter fue un desastre debido a problemas técnicos. La grabación llegó a YouTube donde fue ridiculizada como la peor entrevistadora de la historia.

"Fue doloroso y vergonzoso", dice. Pero Miller aprovechó que su nombre estaba en boca de todo el mundo para dirigir la atención a su talento con el arpa. Terminó lanzando una línea de CD para niños.

¿En medio de las tensiones económicas del último año ha hecho o dicho algo que ha puesto en riesgo su carrera? Si la respuesta es positiva, no es el único.

"Las personas están ansiosas, así que pierden rápido la paciencia, muestran una agresividad pasiva y son poco productivas", dice Martin Yate, asesor de carrera de GoSavant.com, un sitio Web de capacitación profesional, y autor de una guía para buscar empleo. "Desafortunadamente, la forma en la que los trabajadores lidian usualmente con metidas de pata es adoptar una actitud defensiva y señalar a alguien más. Mantienen la mala actitud y sacrifican ascensos y trabajos".

Cuando pierde los estribos o comete un error significativo, puede sentirse tan humillado que trata de evitar a las personas involucradas en el hecho o actúa como si nunca hubiera pasado nada.

Sin embargo, debe reconocer que un manejo de daños apropiado significa asumir responsabilidad. Evalúe honestamente la situación y mírela desde el punto de vista de la otra persona. "Pregúntese ¿hay algo que hubiera hecho diferente? ¿Qué puedo aprender de esta experiencia de modo que tenga un mejor resultado la próxima vez?" Incluso si cree que tenía la razón, un comportamiento rudo o irrespetuoso es raramente aceptable en un entorno profesional.

Si decide que necesita ofrecer disculpas, hágalo de forma sincera. Es mejor hacerlo en persona, pero si eso es muy difícil, escriba una carta. Y no espere a que la noticia le llegue por otra vía a su jefe. Dígale de inmediato y prepare un plan para limpiar los escombros.

Por último, Yate sugiere que use la crisis para construir un puente hacia ejecutivos en niveles más altos. "Las únicas personas que no cometen errores son las que se sientan en una oficina oscura", dice el asesor. "Una asesoría experimentada podría ofrecer un feedback invaluable en el momento y tendrá el beneficio adicional de establecer relaciones auténticas con mentores para el futuro".
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