Las 5 actitudes del jefe ególatra

Si Dorian Gray, el personaje creado por el escritor Oscar Wilde, hubiera sido empresario, tal vez este no sería el tipo de contenido que leyera, por una razón. Él sólo pensaba en sí mismo y una persona a quien nombran jefe no puede darse ese lujo. Es más, 3 de cada 10 profesionistas piensan que el peor error de un director es no valorar el trabajo de los demás, refiere una encuesta del portal Trabajando.com.

A pregunta expresa sobre cuál es el defecto que más molesta de un superior, 32% de los colaboradores (de un universo de 3,000 personas) aseguraron que detesta a una persona prepotente; 20% señaló la incompetencia; otro 20% apuntó hacia la poca habilidad del jefe para escuchar, y un 14% manifestó que lo más difícil es laboral con alguien que no se comunica claramente.

"Uno de los primeros errores en los que puede incurrir alguien nombrado jefe es sentir que el mundo gira a su alrededor. En algunos casos impone, o tiende a supervisar todo, porque cree que sólo su punto de vista es valido para hacer el trabajo", explica la especialista en psicología industrial, de la Universidad Benemérita Autónoma de Puebla, Patricia Gutiérrez.

La forma en que la gente reacciona aun ascenso profesionaltiene relación con su definición del éxito. "Hay quien tiene una fuerte necesidad de reconocimiento por parte de los demás, en ese caso es más fácil irse al lado de la vanidad". La persona percibe que 'por fin' están hablando de él o ella atribuyéndole un triunfo, detalla la especialista.

Gutiérrez agrega que cuando la promoción está ligada a que esa persona tuvo un buen Networking (trabajo con sus redes de contacto) yse desempeñó acertadamente, es más difícil que el éxito se le "suba a la cabeza".

Manuel Giraudier autor del libro "Cómo gestionar el clima laboral" expresa que para garantizar el óptimo desempeño del jefe en su nuevo puesto, y que el 'ego' no perjudique su desenvolvimiento, lo primero a recordar es que los resultados no son cosa de una sola persona. Cuando se asciende a otro nivel, esa decisión viene apuntalada por un grupo que apostó por ese candidato.

"Si la persona pierde el contacto con sus aliados, que generalmente es el equipo de trabajo, y empieza a buscar enlace únicamente con quien le represente mayor escalafón, tarde o temprano viene una fuerte caída. Esa actitud se traduce en resultados de trabajo pobres en su área y desmotivación del personal", aclara Gutiérrez.

Hay, agrega, otra señala muy clara de que el jefe "está perdiendo piso": busca ser halagado continuamente. Es el tipo de gente que quiere escuchar en todo momento "lo hiciste bien", "¡cómo trabajas, por eso consigues lo que tienes!". Otro rasgo, es que la persona crea equipos de trabajo y los invita adar ideas, pero no acepta ninguna propuesta, en todas las sugerencias siente que falta 'algo'.

Otro error frecuente en quienes escalan laboralmente, es "tomar su zona de confort" y no aportar nada nuevo a su trabajo; dan por hecho que con un mínimo esfuerzo o el trabajo cotidiano podrán mantener su calidad. "Nada más falso", dice la experta, hay que seguir preparándose para demostrar, como persona, por qué fue elegido para ese puesto, dice Patricia Alcántara, especialista en comunicación organizacional, por la Universidad Autónoma Metropolitana.

El jefe "ególatra empieza por tener prácticas como oír, pero no escuchar, es decir no toma en consideración las ideas de otros o las rechaza". Existen, además, otros cinco rasgos que lo caracterizan.

1. Se precipita. La satisfacción que le genera el haber sido elegido como jefe, hace que la persona viva, todo el tiempo, "acelerada", con la necesidad de tomardecisiones rápidas, para que la gente note su grado de "efectividad". Eso, sin embargo, muchas veces empuja a actuar en forma precipitada y a cometer errores. ¿El más común? Tener un equipo que no cumple adecuadamente con los objetivos de trabajo, porque el jefe no los explica o los cambios a menudo.

2. Se siente único. Cuando las situaciones le salen bien a esa persona, se siente "invencible", eso hace que aumente la adrenalina, una hormona que, entre otras funciones, prepara al cuerpo frente al miedo. Esa sensación de ser "el elegido", hace que el jefe acepte retos que a lo mejorsu equipoo la empresa no está preparados para asumir.

3. Ambicioso ¡también! La falta de una meta clara, por vivir en la nube de "ser el mejor jefe de la compañía" hace que esa persona difícilmente pueda decir 'no'. Cae en la provocación de siempre querer quedar bien porque le gusta la adulación.

4. Es prepotente. El superior que está ensimismado consigo mismo no ve los problemas que viven quienes lo rodean. Tiende a pensar que las situaciones, negativas, que ocurren con su equipo son porque "esa gente" carece de espíritu e intención para superarse. Cuando se acerca a dar un consejo lo hacen en el tono de: "déjame que te cuente de mi experiencia y aprende de ello".

5. Se sobre expone. ¿Qué es lo primero que viene a tu mente cuando ves a un actor en cientos de programas? "Que van a quemar su imagen", responde Gutiérrez. Lo mismo sucede con ese tipo de jefes, quieren estar presentes en cuanta junta y nuevo proyecto se presenta. Hacen lo posible por estar en todo acto que les dé la oportunidad de mostrar su imagen y ser reconocido. Es el síndrome de la vanidad, añade la especialista.

Si tu jefe minimiza tus tareas y presenta algunas de las características descritas, lo mejor como colaborador es empezar por acciones prácticas, como llevar una relación detallada de aquello en lo que vas trabajando. Así, cuando el superior mencione tu bajo rendimiento, puedes mostrar cómo y por qué se ha dado el avance en los proyectos de tal manera, dice Alcántara.

Otra regla de oro, comenta, es "no tomar nada como personal", el trabajo y la personalidad que pueda tener un jefe son situaciones separadas y hay que aprender a sobrellevarlas para que no afecte en el desempeño.

Fuente: CNNExpansion
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