Maneja tu carrera como a una empresa: Define tus ventajas competitivas

Lo primero que hay que hacer para impulsar tu carrera es diferenciarla de las de otros, exponen en su libro Reid Hoffman y Ben Casnocha.


En ese sentido, intenta completar esta frase: "Una compañía me contrata a mí y no a otro profesional porque...". ¿En qué sentido puedes decir que eres único o más rápido o mejor o más barato que tus competidores?

Para ayudarte a responder esta pregunta, Hoffman y Casnocha clasifican tus ventajas competitivas en tres categorías: tus activos, tus valores y las condiciones del mercado.

Tus activos son los que tienes ahora. Pueden ser activos blandos (o intangibles: tus conocimientos, tus contactos, tus habilidades, tu reputación) o activos duros (dinero, propiedades).

Los valores son más difíciles de definir, pero incluyen tu visión del futuro, tus ideas, tus objetivos.
"Para una start-up, una visión apasionada que actúe como faro puede ser importante para su ventaja comparativa", explica el libro The Start-up of You .


Lo mismo podría decirse de un profesional: si tiene en claro qué quiere y por qué lo quiere, tendrá más posibilidades de alcanzarlo. Quien está motivado por la pasión trabajará más duro y mejor que el tipo sólo motivado por el dinero.

Para explicar el tercer factor (la situación del mercado), el libro usa una cita del inversor de riesgo Marc Andreesen: "A los mercados que no existen no les interesa cuán inteligente eres".

La moraleja es que tus habilidades sólo valen si alguien está dispuesto a pagar por ellas.

Con estas tres piezas debes armar el rompecabezas de tu carrera. Porque ninguna es suficiente: ni tus conocimientos ni tu pasión ni tu adaptabilidad son suficientes. Debes saber coordinar y mezclar las tres.‘The Sart-up of you’.
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